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La recompensa y Caperucita

C

Claudina

29 Ago, 2026
📚 Relato corto


En una tarde fresca cuando el otoño anticipaba la llegada del invierno Caperucita se adentro en el bosque, con su atuendo rojo, su canastita de mimbre, como acostumbraba hacerlo sin levantar sospechas, pero muy atenta a las recomendaciones de su madre. Era hora de llevar a cabo lo planeado desde hacía un largo tiempo, por fin hoy el objetivo se cumpliría. Cuando llegó al punto de encuentro se detuvo y esperó al lobo feroz al que ella se había encargado de domesticar. No mucho despúes de su llegada apareció su complice, ella le explicó paso a paso cómo debían acurrir los hechos,pactarón condiciones, el lobo aceptó, y emprendió una rápida partida hacia la casa de la abuelita de Caperucita.

Cumplir su cometido no le costaba demasiado. La abuela de Caperucita, una mujer mayor. con algunas debilidades en su cuerpo, acostumbraba a descanzar en su lecho desde muy temprano. Cuando el lobo llegó a la casa ubicada en medio del bosque rodeada de soledad, llamó con un golpe seco y lo más suave que pudo, la anciana casi como al descuido le indicó que pasar , que la puerta estaba abierta. Sin dudar un momento el lobo pasó, la sorprendió con algunas frias caricias y antes que la mujer pudiera reaccionar abrio su boca de par en par. Con una presa segura para devorar , atacó. Un aullido fatal quebró el silencio del bosque,donde solo el rugir de los árboles simbrados por el viento parecierón responder.

 

Minutos más tarde llegó Caperucita ¿Pudiste? Le preguntó

A lo que el lobo respondió -Misión Cumplida

Sin perder tiempo caperucita comienzó a buscar con desesperación entre los objetos de su abuela el documento que los había llevado a comerter un crimen sin precedentes. En una muestra clara del falso amor que le dedicaba a su abuela, en un trabajo lento pero productivo, la había convencido de que firmará aquel papel. Hizo volar todo por el aire sin ningún remordimiento.

Al fin tenía entre sus manos el papel que aseguraría un cambio de vida para ellas, su gritó de júbilo sorprendió al lobo. Él jamás imaginó que al instante olvidaría a su abuela, la había escuchado y visto  por largo tiempo demostrar que sentía un gran afecto por la anciana. Fue Caperucita, meditó el lobo, quien me enseñó a querer a las personas, fue ella la que me demostró amor y me hizo querer a los demás. Sus pensamientos se interrumpieron cuando vio que la niña salía a toda prisa. 

Caperucita corría entre los árboles con su reliquia en una mano, seguida por el lobo que aúnque no terminaba de comprender la situacion, él sabía que debía seguirla porque detrás de esa muchacha estaba su recompensa.

Cuando ya terminaban de salir del bosqe la niña del vestido rojo se detuvo para explicarle al lobo que hasta allí había llegado su acuerdo de amistad transitoria. Que ahora debía esperar en el bosque, que ella regresaría a pagarle su parte, el feroz animal domesticado asintió y la niña continuó su viaje .

Pero el lobo no era tonto la siguió de lejos para asegurarse de que no lo dejaría sin la recompensa. Hacía un tiempo que caperucita le obsequiaba a diario ricos pastelillos cuando pasaba a ver a su abuelita, pensó, pero si fue capaz de prometerme una buena recompensa para que terminara con ella.¿No sería capaz de huir de mí sin dejar rastros? 

Al llegar a su casa caperucita le entregá a su madre el papel,quien lo esperaba con impaciencia, la constancia del seguro de vida que su abuelita hiciera hace poco tiempo en favor de ambas, eso les daría un gra alivio económico.

Felices con la noticia no se dieron cuenta  que desde lejos el lobo las observaba. No les sería fácil salir de la casa sin cumplir con lo acordado con su complice. Él aguardaría con paciencia, pero su paciencia no era eterna, el conservaba intacto su instinto animal.

 

 

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