El universo que nace de su boca
AnaMaSP
El tiempo se detiene cada vez que me miras,
como si pudiéramos encapsularlo.
Tu boca hace temblar mis piernas y enciende mi corazón,
como el regalo soñado que un niño recibe y abraza.
Chico de cabellos de oro, de ojos hipnóticos,
déjame perderme para siempre en ese brillo.
Mírame como si el mundo se detuviera cada vez que nuestras miradas se cruzan y susurran en ese idioma mágico que solo nosotros entendemos,
donde nadie más puede entrar.
Tu boca es ese manantial del que necesito beber para subsistir.
Bésame, y mientras nuestras bocas se buscan y se vuelven tibias,
creamos universos infinitos.
Tócame como un escultor a su arte,
con la paciencia del detalle y la pasión de quien da forma a lo eterno.
Déjame perderme en tus ojos que me llevan a galaxias inexploradas,
donde solo tú y yo poseemos las llaves.
Átame a tu cuerpo, derríteme de placer;
soy hielo que se deshace cada vez que te acercas.
Seamos un secreto eterno,
encuéntrame en ese lugar que solo nosotros conocemos.
Cuando me necesites, estaré ahí,
esperándote, ansiosa de ti.
Seamos tan nuestros que el tiempo y Dios sientan celos de nosotros.
Ámame sin decirlo, como yo te amo al verte.
Sé mi droga secreta y déjame ser ese mundo al que vuelves por puro amor,
donde podemos ser nosotros,
en el silencio del tiempo y la eternidad de nuestro secreto.
© 2026 Ana Ma SP
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