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El Lenguaje de los Desterrados.-

Guillermo Alejandro Do Pazo

William Doreé

28 Feb, 2026
📚 Existencial

El Lenguaje de los Desterrados.-

Por Willian Doreé.-

 

 

                                                                                            

El encuentro en el Mall fue un choque de realidades. "¿Cómo estás?", dijeron al unísono, y en ese café frente a frente, el ruido del Shopping se volvió un murmullo lejano. A su alrededor, la gente pasaba con bolsas y apuro, pero para ellos el tiempo se había detenido.

—¿Por qué te fuiste, Guido? —preguntó Malena, trazando con el dedo el borde de su taza.

—Eras tú y tu mundo —respondió él con una calma triste—. No había lugar para mí. Lo sentí como un destierro, Malena. No lo tomes como un reproche, es solo la explicación de una ausencia.

Un silencio profundo creó un precipicio entre ambos, aunque las miradas seguían fijas. Malena bajó la cabeza un instante, respiró hondo y volvió a mirarlo con una honestidad que dolía.

—Tienes razón. Fui una egoísta, no solo contigo sino conmigo misma. Rompí una regla de oro en la pareja.

—¿Cuál? —preguntó él, inclinándose apenas.

—La pareja es una larga conversación —respondió ella—. Y yo dejé de hablarte. Hice que se nos fueran momentos que nunca recuperaremos.

Guido extendió la mano sobre la mesa y, en un gesto sublime, rozó sus dedos con los de ella. El mozo dejó la cuenta a un lado, pero ninguno de los dos lo notó.

—No sirve que te castigues —la interrumpió él—. Es útil que lo hablemos.

—Es que cuando hablas me seduces —confesó Malena con una sonrisa nueva, más oscura—. Haces que mis ganas de entregarme a ti para estar abrazados y enredados en nuestras piernas vuelvan a nacer.

Guido sonrió de esa forma que ella conocía de memoria. —Creo que eso es lo único que hicimos bien.

Esa noche, se buscaron en un lugar alejado e íntimo. Necesitaban sentirse protegidos, con sus almas acariciadas. Sentados frente a frente, Malena le dijo al oído lo que ya no podía callar:

—No hay nada más rico que ser deseado por alguien a quien deseas con la misma intensidad.

—Nos encontramos en la vida para ser lo que somos, un gran momento —sentenció él, mientras el mundo exterior desaparecía.

Esa noche no hubo silencios, solo delirios y pasiones que se desbordaron por todo el cuerpo.

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