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El campanario sigue llamando

Claudina

Claudina

19 Ago, 2026
📚 Leyenda


 

En la entrada del pueblo, en una esquina de la calle principal se encontraba el almacén de rubros generales “Don Pototo”. La llovizna fría y el zumbido estremecedor de los árboles, había propiciado que los habituales clientes del bar se retiraran más temprano esa noche. El viejo pototo silbando bajito limpiaba las mesas cuando a sus espaldas la puerta se abrió de golpe, giró su cabeza, y un hombre alto, delgado de mediana edad, con los rasgos de su rostro desencajados, sus cabellos mojados, sus botas embarradas, estaba parado debajo del marco, como petrificado, agitado, con una mirada extraña.

-Adelante, pase. ¿En qué puedo ayudarlo?

Raúl dio unos pasos y se desplomo en una silla.

- ¿Amigo ha visto usted la luz mala? Parece muy asustado.

-La luz mala no, algo peor me ha pasado.

-No lo conozco, no es del pueblo ¿Qué lo trae por acá? 

-Soy del pueblo siguiente, estoy trabajando de changarín en un campo, hoy perdí el colectivo y como es viernes decidí caminar para llegar a mi casa, me pareció que el camino era más corto, pero me agarro la noche, solo el quejido de los árboles me acompañaba, hasta que paso…

- ¿Vino por el camino de las quintas?   

-Si, por el mismo.

- ¿Y los vio verdad?

-No puedo explicar lo que vi, quizás me esté volviendo loco.

-Seguro que no ¿Cómo es su nombre muchacho?

-Raúl, Raúl Montes señor.

-Raúl usted no debe conocer la leyenda, acá los lugareños, nativos de este pueblo la conocemos todos.

Pototo tomó dos vasos y sirvió ginebra en ambos y se sentó a la mesa junto al hombre.

-Tomé unos tragos Raúl, para reponerse hombre. Supongo que te apareció en el camino la novia y su familia. Cuenta la leyenda que Margarita la hija del matrimonio Espada se iba a casar , y cuando salían de la quinta la novia a con sus padres y el hermano rumbo a la iglesia , un camión que venía por el viejo y barroso camino,  por la lluvia torrencial que caía no vio salir el auto negro y lo embistió de lleno, ningún ocupante del auto se salvó, y desde entonces todos los años en esta fecha se los ve salir de la quinta y detenerse a la orilla del camino, han pasado treinta años porque el accidente ocurrió el 22 de agosto de 1924  y ellos siguen apareciendo. La quinta esta abandonada. Algunos piensan que salen pidiendo justicia, porque según comentarios el camionero se asustó y huyo abandonándolos, otros dicen que la novia aún pena por llegar al altar. Los que conocen la leyenda evitan pasar en esta fecha por el lugar, pero algunos como usted, quedan helados, paralizados. Dicen que los muertos hablan pidiendo ayuda y después desaparecen.

-Así es buen hombre puedo dar fe de eso, el hombre mayor me pidió ayuda para empujar el auto, lo empuje y no arrancó, y cuando quise hablar con ellos  ya no estaban, como si se los hubiera tragado la tierra, solo se sentía sonar el campanario de una iglesia.

 


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