Depresión
loutinica
Hay cosas que pasan en mentes adolescentes que no entendemos,
los padres dicen "yo también pasé por esa etapa".
No es una etapa cuando tu hija o hijo toma pastillas,
no es una etapa cuando se droga, cuando quiere matarse.
Es una etapa donde tu hija o hijo puede desaparecer,
la depresión se esconde con máscaras y dolor.
El corazón de los jóvenes late rápido como un auto,
no esperes a que tu hija se vaya para actuar.
En sus ojos, una tristeza profunda se refleja,
un grito silencioso que solo ellos escuchan.
Sus sonrisas son máscaras, sus risas una fachada,
un dolor intenso que los consume por dentro, sin pausa.
No es una fase, no es un capricho, no es un juego,
es una lucha diaria, un tormento que los persigue.
Es un "no puedo más", un "no aguanto",
un grito desesperado que solo ellos escuchan.
En el espejo, un reflejo distorsionado se ve,
un rostro sin vida, sin brillo, sin alegría que se siente.
Ojos que antes brillaban con luz propia,
ahora apagados, sin esperanza, sin vida que se nota.
Sus pasos son lentos, sus movimientos pesados,
un peso invisible los oprime, los aplasta, los lastima.
No pueden dormir, no pueden comer,
el dolor es su compañero, su sombra, su temor.
Se sienten solos, se sienten abandonados,
invisibles para el mundo, invisibles para sus seres queridos.
Un "no puedo más", un "no aguanto",
un grito desesperado que solo ellos escuchan.
Pero nadie los escucha, nadie los ve,
nadie entiende su dolor, su sufrimiento, su agonía.
Comentarios (0)
Inicia sesión para dejar un comentario
Iniciar sesiónNo hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!