A Pulso
nineldeleón
En mi pecho se encuentra mi mano.
Retiene, entre sus dedos, a mi corazón.
Pretendemos que todo sanó.
que cuando se rajó
ni siquiera sonó.
Late.
Todavía late.
Queda poco tiempo.
¿Dónde está?
Por favor, dime
que lo atrapó.
Creo que ni siquiera le importó,
pues entre mis manos escurrieron
partes de mi corazón.
En esta muerte él participó;
Sin embargo,
de todo me culpó.
Fue mi verdugo.
Lentamente
me fue deshaciendo.
Mi mano no es suficiente.
Mi corazón se desarma
y ya nada lo detiene.
Por favor, para ya.
No alargues esto.
Hazlo breve.
Hazlo fugaz.
La mano me tiembla.
Me cuesta respirar.
El corazón me pesa,
ya no lo puedo cargar.
Las rodillas no me responden más.
El corazón se resbala entre mi mano
y late,
una vez más.
Intento cerrarla,
apretarla,
forzarla.
Pero la mano
ya no puede obedecerme.
El corazón se suelta.
Me quedó sin más.
El resto
cae detrás.
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